La onda de la música fusión está agarrando más campo en el
terreno musical limeño. El sábado 20 de este mes se celebró la Primera Parada
de Selvámonos en el distrito de Chorrillos. Este evento nos mostró un poquito
de cómo será el gran show este junio en Oxapampa, acontecimiento anual en el
cual se muestra todo un poco de las artes peruanas que hace algunos años se
habían dejado de lado. Decidí asistir con un par de amigos a bailar y pasar un
momento genial con buena música y la mejor vibra.
La entrada citaba a la gente a las 9pm. Después de tener que pasar por una INMENSA cola, llegué. El concierto inició
minutos después junto a otras actividades artísticas que causaban admiración en
todos nosotros. Se colocaron telas en donde se plasmaron pinturas con una
suerte de témperas de distintos colores que mezcladas creaban distintas imágenes
que nuestros ojos apreciaron muy bien. Estas telas estaban apoyadas en unos
soportes que tenían al medio una fuente de luz que hacía brillar los dibujos. Alrededor
del terreno podía ver otras imágenes pintadas en las paredes. Muy bonito
visualmente.
Laguna Pai pisó primero el escenario del Selvámonos. Con su
reggae melódico hablando de política, consumismo y demás cosas. Calentaron bien
la noche con Kultura Babylon, Libertad, Mala Vibra, Politikanto y otros. La
gente bailaba, cerraba los ojos y se entregaba a una noche que recién
comenzaba.
Bareto fue el siguiente. Mauricio Mesones no pudo, LAMENTABLEMENTE,
encender la noche con su voz, si no me equivoco por un motivo de salud, pero un
par de canciones fueron compartidas con Julio (Pérez) , vocal de la Sarita, y
las demás fueron cabalgadas por el guitarrista principal. Fue un momento de
cumbia y música tropical, inspirada en la conocida y ardiente selva, con mucho
sabor, pero con un pequeño vacío por la falta de la voz de Mauricio. Dentro de
lo que su actuación respecta, todo bueno.
La noche se hizo más potente aún con La Sarita. Entraron con
una energía espectacular que se sintió por todo el lugar. Empezamos a saltar y
la gente no dejaba de cantar. Cariñito, Yo no tomo, Guachimán, fueron las más
power del grupo. ¡Y qué iba a faltar la típica escenificación de la danza de
tijeras! Tremenda, como siempre. Hicieron una introducción con letra y música
hasta que salieron a bailarnos y presentar ante nuestros ojos sedientos de
espectáculo, un poco de la cultura peruana de antaño. Dos chicos empezaron a
hacer piruetas con pies, brazos, piernas, cintura, todo el cuerpo; mientras
realizaban maniobras con unas grandes tijeras sin lastimarse a sí mismos. Saltos,
sentadas, paradas y otra vez saltos en su actuación. Aunque esto siempre se vea
en la performance de La Sarita, nunca nos cansa.
Una vez terminado el turno de este último grupo, inició la
electrónica tropical o el “electropical” con Dengue Dengue Dengue, dueto que en
los últimos meses se ha hecho más conocido en la movida urbana. Y así siguió,
con más música electrónica que mezclaba distintos sonidos, distintos géneros y distintas
culturas características de nuestro rico Perú.
Fue una noche de música, canto, pintura, alegría, sabor,
baile, euforia, satisfacción y vitalidad, a pesar de unos cuantos percances,
todo fue pura vitalidad.
Buena noche, Selvámonos.



Oh la fusion es genial, sobre todo en lo que se refiere al quechua le da otro matiz. Yo suelo escuchar mucho a Miky Gozales esa mezcla de festejo con electronica, los Huaynos y Mulizas.Es muy bueno todo esto porque llegamos a mas paises. Hya que resaltar a grupos como Wayra beats, entre otros .
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